Vitalidad


La vitalidad es el séptimo de los valores de nuestra selección fotográfica. Una foto llena de color y vida para ustedes. Díganos en los comentarios cómo los hizo sentir.

Comunión


Nuestro sexto valor que encontramos en los colores, es la comunión. En una fotografía llena de colores diversos, con mucha textura en un mismo espacio y con una convivencia genial. Dejen en los comentarios lo que esta imagen les transmite a ustedes. 

Energía


Nos dejamos llenar de energía con esta fotografía llena de contrastes y de intensidad en su paleta de colores. Si esto los hizo sentirse tan recargados como a nosotros, pues compartanla y comenten en los comentarios o cuéntenos que los hizo sentir a ustedes.

Autenticidad


Esta cuarta fotografía de nuestra selección de valores del color nos recordó la importancia de ser auténticos y nuestro compromiso por entregarles siempre contenidos diversos y propositivos. Si quieren dejen en los comentarios todo lo que esta imagen les transmite y si les gustan este tipo de contenidos.

Felicidad


La tercera fotografía de nuestro mes de colores. Una foto llena de felicidad y sonrisas. Dejen en los comentarios las historias de osos de gomitas que se les vengan a la cabeza.

Entrevista a Santiago Retrepo (Baterista)

Hace un par de semanas se lanzó al mercado un nuevo álbum de jazz ambiental. Este mes Letra Sucia tuvo en entrevista exclusiva a su compositor, el Jazzista Santiago Restrepo quien nos contó sobre este álbum “Senderos”. Nos adelantó un poco de su próximo libro y sus futuros proyectos. Esta vez, sentados en la sala de mi casa, con un par de cervezas y un buen cigarro en la mano; en una conversación tan casual como él, lo interrogamos acerca de esta nueva etapa de su carrera musical.

¿Qué ha pasado con Santiago Restrepo desde Indefensión?

Em… Bueno yo lancé indefensión el 29 de septiembre del 2014. Al otro día viajé a Nueva York enguayabado. Allá tuve la oportunidad de tocar mi primer disco varias veces con muy buenos amigos. Estuve un tiempo allá, viviendo la realidad del Jazz y la vida del Jazz. Estuve en clases, estudié y aprendí mucho. Siento que NY es el único lugar al que uno debe ir, si realmente quiere ver el jazz desde adentro y entenderlo. Esa ciudad es como conocer el Jazz en persona.

Volví acá a Medellín después de 2 meses. Seguí mis estudios en Eafit. Seguí estudiando un tiempo y luego decidí no seguir más allá, porque quería empezar el proceso migratorio en el que estoy en estos momentos. Todo este tiempo acá en Medellín he estado tocando mucho y también componiendo. Pero ha sido un proceso lento, muy pausado y plano. Igual he aprendido mucho.

Diego Álzate un gran amigo volvió a la ciudad. Con el me entiendo muy bien tocando. Es un gran contrabajista… De hecho es con quien me siento más cómodo tocando. Él estaba estudiando en Holanda y fue un reencuentro muy bacano porque empezamos a tocar todos los jueves en Tinto Tintero. Con él y con Sam de hecho es con quien grabé este nuevo disco y siento que este trio suena increíble. Siento que con ellos puedo crear Jazz de verdad.

¿Cómo ha sido la evolución musical de estos años?

A lo largo de este tiempo he cambiado bastante y mis intereses han madurado. Pero creo que uno va construyendo un estilo y que siempre lo que hago, por diferente que sea, suena a mí. Como cuando uno escucha a Coltrane o a keith Jarrett.

Este nuevo álbum es muy simple, es algo más explícito, menos adornado. Incluso Sam Farley, el pianista me dijo cuando yo le pasé las partituras del disco “Santy te diste cuenta que en todo este disco hay menos acordes que en la primera canción de "indefensión” y sí, la diferencia es muy grande. En princesa que es la primera canción de ese álbum, hay como 38 acordes y todo este disco no tiene ni siquiera 25. Siento que la intención fue hacer un disco muy escuchable y que diera un mensaje más claro. Musicalmente creo que eso fue un crecimiento.

Lo particular es que este disco es muy diferente a lo que yo estoy viviendo. Mi vida ha estado en un momento de destilación y también en un proceso de limpieza y de soltar cosas. Creo que este trabajo es como el antónimo a lo que yo he estado viviendo este año, porque siento que no ha sido para nada tranquilo.

Con todo esto que quería hacer, traté de ser muy sencillo y me esmeré en que este disco fuera todo lo bello. Yo quería que hacer música lo menos arreglada posible, sin muchos cortes ni muchas cosas en los instrumentos. No quería nada de eso, porque pienso que entre más adornado y más cuidadosa sea toda la estructura musical es menos Jazz. Porque los músicos están pensando siempre en donde hacer el corte, en la forma… Pensando netamente en sobrevivir en la canción y no en crear y hacer Jazz. A veces la música más sencilla es donde más se puede explotar.

¿Cómo nace este nuevo álbum?

Bueno, la principal razón y a quien yo le compuse este disco fue a Polo, mi perro que ya no está. Justo el 15 de junio cumple un año de muerto y por eso se lanzó en esa fecha. Yo quise que esto fuera un homenaje, al amor de mi perro.

El disco lo empecé a componer en Julio del 2016 y terminé en noviembre.  Ya en diciembre hicimos la grabación de las primeras tomas y luego, en marzo de este año hicimos las segundas tomas.  El disco se terminó de grabar el día de mi cumpleaños. Lo grabamos en la casa de Sam con Andrés Restrepo el productor  y con Julián Mejía grabamos la segunda toma. Escogimos grabarlo ahí porque teníamos todo el tiempo para hacerlo en calma, sin el estrés del tiempo y de las horas de estudio. Fue un proceso muy relajado, almorzábamos, grabábamos, parábamos un rato, escuchábamos. Salíamos a fumarnos un cigarrillo y volvíamos a grabar. Grabar siempre es muy difícil… Fue complicado. Grabar nunca es como tocar un concierto. Son dos experiencias muy diferentes, pero quedé muy satisfecho. 

Algo que me hace muy feliz es que Antonio Arnedo fue parte de este álbum. Él es un gran saxofonista de este país, es muy importante en Latinoamérica y el toca genial. Le dio algo muy especial a este álbum. Él estuvo con nosotros en esa primera toma y siento que fue algo muy bacano, porque él entiende la música. También estuvo Eduardo Gonzales en el contrabajo y ya luego, la segunda toma de Marzo fue con Diego Alzate y Sam en el piano.

¿Qué inspiró senderos?

Senderos como ya dije está inspirada en mi perro Polo. Cada canción de este disco está titulada con nombres de árboles de la ciudad… Yo ya hace como dos años y medio, quería componer para homenajear esta ciudad. Y de alguna manera todo se mezcló. Hay una persona, Gustavo, él es un taxista que me ha acompañado y me ha transportado muchos años con la batería y todas mis cosas. Me ha colaborado bastante. Él sabe mucho de árboles entonces cuando me transportaba, yo siempre le preguntaba “¿Que árbol es este?” y él me decía. Digamos que me despertó más interés por eso de los árboles. Gustavo y yo  muchas veces salíamos a caminar por Calasanz con Polo y eso representa los senderos que recorrimos, todos esos árboles que hay en Medellín y en especial en ese sector.

Ahora después de todo creo que hay una relación entre todo ese asunto de los árboles y mi perro. Ahora entiendo que siempre va a haber senderos por los cuales caminar. Lo veo como un mensaje y en esos senderos y bajo todos esos árboles, en los senderos de mi vida, siempre va a estar mi perro acompañándome. Y también creo que aprendí que la vida siempre puede tomar muchos senderos.

¿Tema favorito de senderos?

Tulipán es mi canción favorita. Ese era el árbol en el que polo y yo siempre solíamos jugar en el parque. En general yo le compuse a arboles muy específicos. Por eso la primera canción es Laurel y también está Tulipán, Guayacan, Seiva, Carbonero… La canción con la que empezó el disco fue Guayacan que era una idea que venía desde el 2013. Sin embargo no tenía nombre y en esa época no estaba nada conceptuado sobre este disco. Pero la que yo siento que representa más para mí, incluso musicalmente, porque es una composición hermosa y quedó muy limpia, es definitivamente Tulipán. Además armónicamente es muy bonita… Mis composiciones son muy polimodales, no son tan tonales en realidad y creo que mi música se va por varias tonalidades en una misma canción. Tulipán representa mucho eso.

¿Qué representa este nuevo álbum para su carrera?

Bueno pues este álbum tiene mucho juego. Y aunque es música sencilla, también es muy contradictorio, porque se puede complicar el hecho de improvisar o pensar en todos los cambios armónicos y hacerlo de forma agradable para las personas.

Este disco también me abrió mucho los ojos con todo lo que quiero hacer de aquí en adelante, yo siento que va a haber muchos cambios en mi música y en mis composiciones. No sé si vuelva a crear un disco netamente acústico o a grabar de forma tradicional. Creo que esto me abrió las puertas a pensar en componer de una manera mucho más ambiental y creo que también siento que quiero entrar mucho en todo el campo de la asistencia electrónica a la hora de componer. Me veo mucho en un futuro en el medio del Jazz ambiental pero con un componente muy grande de arreglos electrónicos.

Algo que no quiero por ejemplo en el futuro, es sentir que dependo de otros músicos para poder tocar, y creo que lo que viene en mis proyectos, es de hecho, buscar la manera de por este lado electrónico que deviene, poder tocar piano y guitarra al mismo tiempo, con pedales, sintetizadores y tener la oportunidad de hacer un concierto yo solo. Es que esto me permite cosas como viajar solo y que puedo ser musicalmente independiente. Pero esto también le quita mucho la parte de la interacción y de improvisar con otras personas. Pero siento que vale la pena entrar y explorar al menos por un tiempo todo este campo.

¿Cómo ve la escena del jazz y la música en Colombia?

Yo creo que la escena del Jazz de Medellín cada vez se reduce más y va más para abajo. Antes había algo como un movimiento pequeño y antes era algo más fuerte... Estudiantes interesados en tocar Jazz, en conocer, aprender. Pero cada vez veo más que como que… Que no da. La mayoría de esos que empiezan a tocar Jazz no terminan tocando o no lo hacen acá. Se desmotivan, porque se dan cuenta de que la ciudad no consume Jazz, hablando netamente desde la industria. Esta no es una ciudad donde este género se consuma. Y ya es muy común ver personas que utilizan el jazz para generar ingresos y van y “matan la moña” que es un término muy de los músicos, es decir como esas personas que saben tocar 2 cositas de jazz y van y tocan en todos lados; en matrimonios y en 15s y en fiestas. Tocan salsa, tocan merengue y tocan de todo para entretener a la gente. Claro la vida real es que hay que comprarle la leche klim al niño y hay que trabajar para pagar servicios y todo eso, pero entonces los músicos utilizan el jazz para generar algunos ingresos y yo estoy muy en contra de hacer eso, porque no me parece sincero y porque tampoco propone. Pero claro yo lo entiendo y cada uno está en su vida y en su búsqueda y es válido para las personas. A mí me importa una mierda si la gente toca horrible y toca cualquier cosa en un restaurante, donde la gente tampoco sabe nada y no le importa. Por eso es que a mí, de alguna forma no me importa el gremio, ni la situación del jazz en este país y no me interesa ser exitoso acá o moverme en la escena de lo que se hace acá. Yo simplemente me estoy concentrando en lo mío y haciendo mi música, tocando con quién yo quiero y tratando de hacer arte para mí.

Algo muy parecido pasa con el resto de los géneros que se están exportando de este país. Estamos en una época donde solo existe una industria musical y es algo cíclico con las modas. Eso pasa más o menos cada 2 años, que ya toda la música es igualita, toda empieza a sonar igual independientemente del artista y para no ahogarse en esa industria todos los artistas tienen que cambiar su música y sus formas de hacer música. Ese aspecto es horrible, porque ese medio le dice a la gente que escuchar y le dice a los músicos que tocar. Entonces todo está completamente monopolizado y creo que todo ese interés del dinero, le robó lo genuino y real al artista. Y la verdad no hay nada que se pueda hacer o en lo que se pueda proponer. Hay súper propuestas, gente muy buena pero que no progresan porque tampoco existe un público. Es que todo ahora es muy desechable pienso yo.

¿Qué planes tiene para Nueva York?

Pues primero que todo sobrevivir jajaja… Realmente lo primero es que yo no quiero revolucionar el mundo ni esas cosas. Lo único que quiero es estar allá, migrar, estar en el mundo del jazz y ya. Siento que mi misión es primero que todo conmigo mismo antes de estar vendiéndome una idea que no. De ahí, todo lo que surja: Quiero seguir tocando, seguir grabando, intentar muchas nuevas cosas. Me gusta mucho el free Jazz y quiero tocar mucho de esto. Quisiera experimentar mucho con todo el campo audiovisual y como ya no estamos en una época de sentarnos a escuchar, sino que ya todo viene combinado; quiero hacer cosas que reúnan todo esto y eso es algo que me puede dar NY, porque hay espacio para todo el mundo y es muy diverso. No sé, no quisiera sentirme como un mentiroso y caer en el mercado del engaño. Y realmente quiero hacer mis proyectos con convicción y construir cosas que sean realmente artísticas.

Smalls Jazz Club, todo el Village es muy importante para el jazz y me encantaría llegar a NY y volver a estos lugares. Porque son lugares más para los músicos que para el público.

¿Qué es la extramusicalidad del jazz?

Bueno este es un libro documento muy particular en el que yo doy mi visión de la vida real del jazz. Hablo del sistema, de lo que le toca hacer a los músicos para sobrevivir, de los músicos llamados chisgueros que tocan en todos ladosy más que eso, hablo de cómo sería una buena manera de llegar al jazz. De todas esas cosas que la gente no ve, porque por ejemplo uno va a un concierto de jazz y uno no se da cuenta de lo que está pasando: Puede que los músicos estén peleando con su ego, o que un músico esté tocando horrible porque ese día piso una mierda de perro en la calle y tiene mal genio, y todos los demás le dan la espada porque no está tocando bien. De todo eso que desconocemos, de los malos momentos y como eso afecta los procesos creativos. Hablo de los Jam sessions, de cómo son realmente y de cómo son las energías de estos espacios, donde hay choques de egos y de niveles musicales por ejemplo. Porque a los músicos que tocan bien, no les gusta tocar con gente mala. Eso es así… Entonces los que no son tan buenos utilizan a los mejores para aprender y eso es normal pero… Bueno hablo de todas las cosas que ocurren detrás en el campo de la música. Por ejemplo: En el primer capítulo hablo de historia y de técnica, que es muy importante para poder desarrollarse y tocar bien. Luego hablo del swing como ritmo, como la época de los 30s y como ese sabor aunque la palabra no me gusta porque me parece muy folclórica. Pero si, me refiero a esa identidad.


En este libro hablo de todo eso que desconocemos y doy de alguna manera, una “receta para tocar jazz”, de esos elementos que yo creo que se deben tener. Hablo también de todo lo que los músicos podemos vivir y de todo el rechazo de algunas personas que pueden decirte “¿usted cómo o con qué?” y todo esto. Creo que todo esto es parte de la vida real de la música y esto es lo que traté de escribir. Otra cosa es que el estatus y la vida social en las artes hay que saberlo entender. Yo siempre he estado en contra de todas esas etiquetas. Como en la música clásica, que las personas entregan ramos de flores y esas cosas. A mí no me gusta y no le digo a nadie maestro, que es muy común. No creo que el valor de una persona se encuentre en un puntaje social, intelectual o musical. La mayoría de las personas se confunden en eso y trato de expresarlo en mi música y en este libro. 

Entrevista por: Samuel Herrera Rodríguez

Tranquilidad


Continuando con nuestra selección de valores del color encontramos esta fotografía repleta de tranquilidad, Con una gama cromática balanceada y delicada. Escribanos en los comentarios si están de acuerdo o que les transmitió a ustedes.

Diversidad


Quisimos ofrecerles este mes una selección de fotografías que nos pareció representaban diferentes valores de la estética y psicología del color.

Decidimos empezar por la diversidad a partir de esta fotografía de lapices de diferentes colores. Esperamos que sea de su agrado y que les transmitan estos valores. Escribanos en los comentarios si les gusta este tipo de contenido y quieren que sigamos haciendo este tipo de relaciones en los meses siguientes. Díganos también si están de acuerdo con nuestra perspectiva o cuéntenos que les transmitió.