Bajo la luz pálida

13:30 Letra Sucia 0 Comments

Bajo la luz pálida 


Es durante ese breve momento, antes de que la oscuridad se adueñe del cielo, y la luna destrone al astro rey; es entonces cuando la veo a través de su ventana. Observo cómo, noche tras noche, esa dulce joven de cabellos dorados se muestra —se exhibe— ante mí en toda su nívea belleza in púribus. Aunque ella no me mira, sé que es consciente de mi presencia. Casi puedo escuchar cómo sale mi nombre de sus dulces labios, llamándome.

Hoy, por fin, he tomado la decisión de estar ante su puerta, golpeando con suavidad la dura madera. Quizá no me reconozca con el pasamontañas puesto. Tal vez los guantes y el cuchillo hagan que se asuste al principio. Pero es ella quien desea que la visite, la que me obliga a sentirme así noche tras noche.


Por: David J. Skinner 


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