Atardecer en el mar

16:30 Samuel Herrera 0 Comments

Estuvo sumido en un vuelo húmedo de agua tibia, jugando a seguir aquellas aves draconianas hechas de metal y colores, que agitaban la cola en una carrera contra los sueños. En sus escamas danzaba el reflejo del ardiente centro de la tierra. Esquivaban las cumbres y las algas que brotaban de sus entrañas. Algas que respiraban secretos verde mar. Subió, o bajó; en realidad la dirección no importa. Escaló la nube más esponjosa y limpia. Se acarició el escaso pelaje con ella y se quedó cobijado allí, viendo las criaturas alejarse jugueteando en el horizonte.


Samuel Herrera Rodríguez Z.

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