Olor a lavanda

16:33 Letra Sucia 4 Comments

Por momentos me brotaron tus palabras. Se me escurrieron por el rostro. Urentes, me quemaron la cara y se me olvidaron. Tomé 100 tazas de té en el borde de la cama. Te dejé, te extrañé, me encontré. Traté de regresarte las caricias, pero mi cuerpo se las tragó. El tiempo me dejó de lado y todo lo demás avanzó. Confundí los rastros de tu lengua con otras y me deshice de los recuerdos que ninguno quiso. Me senté a esperar.

Por aquel tiempo te vi entristecer los cielos tambaleando al vuelo. Te vi dejar la casa.


Ya huele a lavanda y hay ruido en el parque. Se destiñeron los guayacanes. Ya se firmó la obra, ya se cerró el libro. Ya he abierto la ventana.

Samuel Herrera Rodríguez Z.  

4 comentarios:

  1. El tiempo siempre es caprichoso. Buen relato

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    1. El equipo de Letra sucia quiere agradecerte por tomarte el tiempo de apreciar nuestro contenido.

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    2. Gracias por leer mi publicación. Me alegra enormemente que te gustara.

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