A veces yo.

01:33 Letra Sucia 0 Comments

Ando por ahí, ajeno a lo terreno, encontrando un montón de razones para dejar de ser. Estoy entre el bien y el mal, en ese lugar donde el silencio es el lenguaje universal.
Me lleno de tentaciones locas, ahogado entre palabras y excusas, reducido a existir sin poder sentir.
Todo se va diluyendo entre las lágrimas de un alma en pena. No logro recordar lo feliz, pero aún así olvide lo triste. 
Deje de oír a la vida y empecé a escucharla, soy la nota olvidada de una pieza musical.
Dicen que soy de acá, pero no logró evitar sentirme de allá.
Soy como una persona sin nacionalidad.
Solo logró rebotar entre los comentarios burdos de los desconocidos, donde viven mis memorias. 
Llegará el día en que deje de sentir el amor y empiece a pensarlo. No quiero resultar herido por algo tan diminuto.

Perdí el rastro de mis pisadas hace ya un tiempo, con ellas perdí mi norte y mi sur, perdí el rumbo.
El  tiempo se ha vuelto una gran amiga, es tan buena amiga que quiere que llegue a descansar en paz lo antes posible.
Miro el reloj, pero solo me dice el tiempo que he perdido.

Me siento hambriento, necesito comprender un poco mejor lo que no es la vida. 
Veo cada gota de lluvia que cae y me pregunto si mueren al tocar el suelo.
A diario me ando cuestionando como huele la libertad. Debe ser un olor feliz, aunque tampoco sepa a qué huele la felicidad.
Ando malgastando poemas, algunos llenos de amor, otro llenos de nada.
Las paredes se me vienen encima, no logro respirar.

porque estar conmigo mismo es una pelea que siempre pierdo.

Juan J. Peláez V.

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